Así es que te gusta
nuestra función de las seis,
nuestro disfraz medieval,
nuestros caballos negros
y las espadas que hacen horizonte.
Nuestro grupo de dolor y
nuestro alcohol.
¿Nunca pensaste en llegar antes
que el telón fuera esta ceguera?
Te perdiste del diálogo enredado
y los detalles absurdos,
nada queda sino este papel secundario,
la vida y el mimo deleznable,
el silencio del estrado.
Hemos repetido con puntualidad,
que a las seis empieza la barbarie y ahora
el estremecimiento de la lívida sombra
es la función.
Para nuestro consuelo,
desde hoy
tendrás que mirar al mundo
a través del disfraz.