martes, 25 de febrero de 2014

Uno de Torri


En mis andanzas de lector, alguna vez llegó a mis manos De Fusilamientos, de Julio Torri, libro que en unos días —por desgracia— tuve que devolver. En él encontré El Descubridor, un texto breve que en su momento me impulsó a tener mis primeros intentos —incendiarios— de escritura, y me reveló con astucia y precisión parte del deber y dedicación de un escritor. A continuación lo reproduzco.


El Descubridor

-Tomado del libro De Fusilamientos y Otras Narraciones, de Julio Torri.
UNAM, 2008


A semejanza del minero es el escritor: explota cada intuición como una cantera. A menudo dejará la dura faena pronto, pues la veta no es profunda. Otras veces dará con rico yacimiento del mejor metal, del oro más esmerado. ¡Qué penoso espectáculo cuando seguimos ocupándonos en un manto que acabó ha mucho! En cambio, ¡qué fuerza la del pensador que no llega ávidamente hasta colegir la última conclusión posible de su verdad, esterilizándola; sino que se complace en mostrarnos que es ante todo un descubridor de filones y no mísero barretero al servicio de codiciosos accionistas!



viernes, 7 de febrero de 2014

El Instante


No intentaré detener
al tiempo y su discurso nómada.
¡Que me lleve entre sus dientes
es lo que quiero!

Mientras se levanta ciega la tarde,
renuncio a todo lo que muere
como simple reloj de pared.