viernes, 7 de febrero de 2014

El Instante


No intentaré detener
al tiempo y su discurso nómada.
¡Que me lleve entre sus dientes
es lo que quiero!

Mientras se levanta ciega la tarde,
renuncio a todo lo que muere
como simple reloj de pared.



1 comentario:

raúl dijo...

el tiempo nos mastica, lentamente, preparando su bocado final. bonitos versos.